Patrimonio Galve 

Se encuentra en un pequeño ensanchamiento del valle del Alfambra, abierto en los materiales blandos del Cretácico inferior, antes de encajarse profundamente en las calizas jurásicas que atraviesa mediante un cañón meandriforme hasta salir al Terciario de la depresión de Alfambra, al norte de Villalba Alta.

Galve se localiza en un contexto de dominio de pastizal xerófilo y cuyas especies dominantes son las aliagas (Gensita scorpius), el lastón (Brachypodium retusum) y los tomillos (Thymus sp.). El resto del territorio está ocupado por cultivos y tan sólo cabe destacar la presencia del curso del río Alfambra, muy transformado por la instalación junto a su curso de numerosas plantaciones de chopos que han sustituido a la vegetación autóctona, si bien en algunas ocasiones han quedado pequeños reductos presididos por saucedas. Aun así, en las cercanías del pueblo se encuentra un estrecho en el que la vegetación de ribera y restos de los antiguos carrascales se mezclan en las laderas ocupadas por canchales y en las paredes verticales de la foz.
En los alrededores de Galve se localiza uno de los yacimientos de dinosaurios más importantes de España, pertenecientes al Jurásico superior-Cretácico inferior, consistente en huesos, dientes, fragmentos de mandíbulas y cráneos. El más abundante es el Iguanadon, hervíboro que llegaba a medir 4-5 m de altura, pero también hay restos de otros ornitópodos (Echinodon, Hypsilophodon). En Galve se explotan a cielo abierto las arcillas rojas del Albiense (Cretácico inferior) para transportarlas a las fábricas de azulejos levantinas.
Entre los hallazgos arqueológicos que se han realizado en el término municipal de Galve cabe destacar el conjunto de hachas pulimentadas del Eneolítico y los poblados del Bronce Final-Hierro I situados en La Muela y El Masico, así como la necrópolis de esta misma época localizada en el Mirador del Castelejo. El enclave de mayor interés perteneciente a época ibérica es el del Cabecico de los Moros, y de época romana la posible villa de Las Canales. Se ha localizado, asimismo, un buen número de yacimientos medievales, como las necrópolis de El Castelejo, Los Vallejos o la Lomarita de la Masada y asentamientos como los de Pelejón I o El Zancao.
Según consta en un sillar de la cabecera, la iglesia de la Asunción se comenzó el 31 de marzo de 1694, aunque las obras se prolongaron hasta bien entrado el siglo XVIII y fue consagrada en 1719. Su distribución es la habitual en las iglesias de este momento: tres naves de igual altura cubiertas con bóveda de cañón con lunetos. Sin embargo, el presbiterio se realzó con una luz cenital proveniente de la linterna que corona una cúpula elíptica decorada con frescos alusivos a la eucaristía y a virtudes, proyectando toda la luz sobre el retablo mayor con una efectista iluminación muy del gusto barroco.
La decoración arquitectónica se completa con delicados estucos.
La torre, a los pies en el lado de la epístola, se divide en tres tramos. Los dos primeros tienen planta cuadrada; el inferior es de mampostería mientras que el superior es de ladrillo, al igual que el cuerpo de campanas, cuya planta es, sin embargo, ochavada.
Además del exuberante retablo mayor realizado en el siglo XVIII, al que han encontrado similitudes con el retablo mayor de Villarquemado, cabe destacar una
pequeña tabla del siglo XV de la escuela hispanoflamenca, dedicada a San Pedro y que ha sido adscrita al círculo del Maestro de la Florida.
En origen el ayuntamiento era de un solo piso, con una lonja-trinquete abierta por dos arcos rebajados . En los años ochenta se rehizo por completo, manteniendo únicamente la lonja original.
Para salvar el río Alfambra, a las afueras de la población, se construyó, probablemente en el XVI, un puente de dos ojos que mantiene la tipología medieval con perfil en forma de lomo de asno, en este caso asimétrico, puesto que un ojo posee más luz que el otro.
Las fiestas patronales en honor de Nuestra Señora de la Asunción y San Roque tienen lugar a mediados de agosto. Las clavarias sacan a la Virgen en procesión y reparten el pan bendito, un bizcocho preparado para la ocasión.
El fin de semana más próximo al 17 de enero se celebra San Antón levantando la típica gran hoguera, donde el Ayuntamiento reparte pan, vino y ajoaceite entre los que se reúnen alrededor de las brasas para cenar. Se ha conservado la costumbre de recoger la “limosna” por el pueblo (dulces, patas de cerdo, botellas de licor, etc.) que más tarde se subasta con el fin de sufragar la fiesta con el dinero recaudado. Se siguen cantando también albadas en la puerta de la iglesia.
Anualmente se acude en romería el último sábado de mayo a la Virgen del Campo de Camarillas, a quién se cantan los gozos.
Recientemente se ha abierto al público e investigadores el Museo Paleontológico de Galve, así como un parque con reproducciones de dinosaurios a escala natural, con objeto de dar a conocer la importante riqueza paleontológica de esta localidad.

DOCUMENTOS:
Descripción Galve
Datos Revital
Fichas fotografías

FOTOGRAFÍAS:
Galve01
Galve02
Galve03
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Galve05

BIBLIOGRAFÍA:
ATRIÁN JORDÁN, P. (1958), pp. 224-226.
ATRIÁN JORDÁN, P. et alii (1980), p. 160.
BENITO MARTÍN, F. (1991), t. II, p. 153.
HERRERO MARZO, R. (1960), pp. 221-229.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S. (1974), pp. 222-223.
FUENTE

Web Instituto de Estudios Turolenses.

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