Patrimonio Libros 

Está situado en la parte cóncava de un meandro encajado del río Turia, ya que desde la zona de El Campo el río atraviesa indistintamente materiales terciarios y formaciones calizas cretácicas muy duras, tratándose de un paleorrelieve que está en fase de exhumación a partir de la erosión fluvial de la cobertera terciaria. Por ello aparecen áreas de cauce estrecho que dejan en resalte capas duras, a veces formando relieves espectaculares como el de la Peña del Cid, al norte de Libros. A partir de esta localidad el valle vuelve a abrirse, puesto que se introduce de nuevo en materiales miocenos, básicamente arcillas y conglomerados.

Lo más conocido de Libros son las antiguas minas de azufre, que se explotaron desde 1797 hasta finales del siglo XIX, y a las que se accede por la carretera de Riodeva. Se explotaron las margas yesíferas bituminosas miocenas, que se trataban en hornos de leña para purificar el azufre. Pueden observarse aún el Barrio de las Minas y restos de las instalaciones industriales. También hay que destacar la importancia paleontológica, ya que estos sedimentos se abren fácilmente en hojas. Así, han aparecido abundantes moluscos lacustres junto con una gran cantidad de ranas fósiles en extraordinario estado de conservación, con esqueleto completo e incluso impresiones de órganos y piel, ejemplares que se conservan en colecciones españolas y extranjeras. La espectacularidad del cauce del río Turia, encajado y con presencia de vegetación ribereña, contrasta con la pobreza de las formaciones vegetales del entorno, donde tan sólo destacan los pinares carrascos situados en la vertiente meridional de la Sierra de la Matanza, al sur del municipio.
El hallazgo arqueológico más reseñable es la aparición de varias vasijas cerámicas ibéricas en una cueva situada en el barranco de la Caída de Gayata.
En una elevada roca sobre la curva del río Turia, en la llamada Plaza de los moros aparecen unos inapreciables restos de lo que fue el castillo, que como el de Villel perteneció a las órdenes militares del Redentor y del Temple. En 1212 recibió carta de población, un auténtico contrato agrario entre la entidad señorial y los cultivadores con el fin de colonizar el territorio tras la conquista. En los primeros años del siglo XIV la disolución del Temple dio paso a la instalación de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, que continuó con la misma estructura señorial.
Extremadamente sobria es la iglesia de San Juan Bautista, construida en el siglo XIX. Presenta tres naves cubiertas, la central con bóveda de medio cañón y las laterales con bóveda de arista. Los cuatro cuerpos de la torre, cuadrados los dos inferiores y octogonales los superiores, se alzan junto a una fachada cuya sencillez la dota de cierto interés.
En el término de Libros existen varias ermitas dignas de mención. Situada junto a unas antiguas minas de azufre se encuentra, excavada en la roca, la ermita de la Mina. A un kilómetro del pueblo, dominando la ribera del Turia se encuentra la ermita de la Virgen de la Huerta, reconstruida en 1936 y reparada en 1978. La imagen actual es una copia de la antigua talla románica. La ermita de la Virgen del Pilar, situada al otro lado del río, es una pequeña capilla moderna.
Las fiestas patronales en honor a la Virgen del Pilar ocupan varios días alrededor del 12 de octubre.
En la fiesta del Cerro o Cruz de mayo se va en procesión a Las Eras, donde está la ermita de la Virgen de la Huerta, y se bendicen los términos. Es típico comer el “regañao”, masa de pan con aceite y sardina en salazón, con olivas y vino. Este producto gastronómico se saborea en otras fiestas, por ejemplo la de San Isidro, y en Teruel capital para la Vaquilla del Ángel.
Para San Juan los mozos plantan el mayo, un enorme chopo, en la plaza, que algunos años queman para San Antón, en enero, en una hoguera que dura encendida los dos días de la fiesta. Con el fin de obtener dinero para el culto al santo, se realiza una subasta de los productos que ha entregado el pueblo y que el Ayuntamiento y el párroco se encargan de recoger en carretillos.
También se festeja San Andrés, el 30 de noviembre, siguiendo la tradición que conmemora la independencia de Villel.

DOCUMENTOS:
Descripción Libros
Datos Revital
Fichas Fotografías

FOTOGRAFÍAS:
Libros01
Libros02
Libros03
Libros04
Libros05

BIBLIOGRAFÍA:
ATRIÁN JORDÁN, Purificación (et al.) (1980), p. 172.
BENITO MARTÍN, Félix (1991), T. I, p. 185.
GORDILLO COURCIÈRES, José Luis (1974), pp. 69.
GUITART APARICIO, Cristóbal (1986), T. II, p. 135.
SEBASTIÁN LÓPEZ, Santiago (1974), pp. 259-260.
FUENTE
Web Instituto de Estudios Turolenses.

Última actualización de la web: