Patrimonio Orrios 

Está ubicado en la margen izquierda del río Alfambra, que aquí presenta un valle amplio en forma de artesa, quedando enmarcado al oeste por una amplia muela o plataforma de calizas terciarias y al este por un escarpe de gravas muy cementadas perteneciente a una terraza fluvial cuaternaria que forma un escalón continuo y colgado unos 40 m sobre el valle, en cuyo fondo aparecen choperas, sobre todo en las cercanías de la población. Por encima de este escalón aún se extiende una segunda terraza con escarpe de gravas muy endurecidas que se prolonga en forma de plano inclinado (glacis) que asciende suavemente hasta alcanzar las laderas de las serranías de calizas jurásicas de El Pobo (Batiosa, 1502 m), litologías que favorecen la presencia de encinares que se extienden desde aquí por toda la Sierra de El Pobo. Estas dos superficies de glacis-terrazas

cuaternarias son las de mayor importancia agrícola del entorno del pueblo. Hay que destacar, además, la importancia de los yacimientos paleontológicos situados en las calizas y niveles con lignitos terciarios de las cercanías del núcleo de población, que contienen mamíferos y micromamíferos neógenos.
Tanto el castillo como la villa de Orrios fue donado en 1182 por Alfonso II al conde leonés Rodrigo de Sarriá, señor de Alfambra, pasando a formar parte del territorio de la Orden de Montegaudio. Hacia 1196, tras una crisis interna, se asignaron los bienes de la orden a la del Temple y después de la disolución de ésta, a la de San Juan de Jerusalén hasta que, con la desamortización, pasó a ser propiedad del municipio.
Según consta inscrito en un sillar de la portada, la iglesia de la Asunción se comenzó en 1709. Su planta, terminada con cabecera rectangular, es de tres naves, la central de mayor altura que las laterales, todas ellas cubiertas con bóveda de cañón con lunetos. En la fachada se alza la sobria torre cuadrada en el lado del evangelio. Se divide en dos cuerpos, abriéndose un vano por cada cara en el cuerpo de campanas, que se corona con chapitel de teja árabe. La portada no es menos sobria, y repite uno de los esquemas habituales del barroco turolense del XVIII: dos cuerpos, el inferior con arco de medio punto flanqueado con pilastras y sobre él una hornacina, todo ello muy austero.
El ayuntamiento, construido en el siglo XVIII, se distribuye en tres pisos, de los cuales el inferior está ocupado por una lonja-trinquete abierta a través de dos arcos rebajados sobre pilares octogonales.
La casa del Marqués de la Cañada se construyó en 1744. Su portada, realizada en cantería, se halla descentrada con respecto al eje de la fachada. En su interior destaca la linterna en forma de cúpula que ilumina la escalera, decorada con interesantes pinturas de la segunda mitad del XVIII que representan el escudo familiar en el centro con la leyenda “Perseguidos + no vencidos”, además de florones y jinetes a caballo vestidos a la moda francesa de la época, todo ello en las pechinas.
La ermita de Santa Ana, capilla particular de la casa marquesal, a la que se encuentra adosada, ha perdido la bóveda de medio cañón con lunetos que la cubría. Se construyó en el siglo XVIII y su ábside se decoraba con pinturas murales.
Tanto la ermita de San Miguel como la de San Cristóbal se hallan en ruinas.
Santa Beatriz es la patrona, con fiestas populares el fin de semana más cercano al 29 de julio. En Nochebuena se enciende una gran hoguera a la puerta de la iglesia, que en teoría se mantiene hasta Reyes, a no ser que se apague antes debido al gran calor que desprende.

DOCUMENTOS:
Descripción Orrios
Datos Revital
Fichas Fotografías

FOTOGRAFÍAS:
Orrios01
Orrios02
Orrios03
Orrios04
Orrios05

BIBLIOGRAFÍA:
BENITO MARTÍN, F. (1991), t. I, p. 174.
SÁNCHEZ RUBIO, A. (1981), p. 2522.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S.o (1974), pp. 337-338.
FUENTE
Web Instituto de Estudios Turolenses.

Última actualización de la web: