La iglesia de la Inmaculada es fruto del afamado arquitecto Pierres Vedel, quien mantuvo casa en esta localidad hasta el momento de su muerte, en 1567. El tipo seguido es el habitual de ese momento, es decir: nave única cubierta por bóveda de crucería estrellada, capillas entre los contrafuertes y cabecera poligonal. La impronta renacentista se manifiesta tanto en las semicolumnas adosadas a los muros de las capillas como en el friso corrido sobre las claves de los arcos. Plenamente renacentista es la portada, obra quizás del taller que realizó en 1566 la cruz terminal situada junto a la iglesia, una de las más bellas del Renacimiento turolense. La torre, situada a los pies, posee un primer cuerpo cuadrado y otro octogonal de ladrillo que parece posterior. En el interior de la iglesia destacan el retablo manierista de San Juan, atribuido al círculo de Damián Bas, y el retablo mayor, ejemplo de la plena asunción del barroco en la zona ya en 1667. Algo posterior, de 1687, es el retablo con el lienzo de la Aparición de la Virgen del Pilar.
Esta localidad posee un buen conjunto de casas señoriales de los siglos XVII y XVIII, como la casa Grande, fechada en 1647, la casa de los Fuertes, la de Antillón o, ya de carácter popular, la casa de la Judería. Junto a la antigua azucarera se formó un barrio con algunas construcciones de interés.
A la entrada del pueblo se encuentra la ermita de San Antonio de Viana, obra seguramente del XVII. Consta de una nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos y atrio sobre columnas toscanas. Guarda un retablo de la Virgen del Rosario del siglo XVII y otro dieciochesco dedicado a San Roque.
En un bello paraje a las afueras de la población se sitúa la ermita de la Virgen del Molino, que debe su actual advocación al molino que se halla junto a ella. Su primitiva advocación era “la Hermosa”, derivado del antiguo poblado de Villahermosa situado en sus proximidades. El templo tiene tres naves, la central cubierta con bóveda de cañón con lunetos y las laterales con bóveda de arista y cúpula en el presbiterio. Se construyó en 1722 y en 1864 se decoró su interior con pinturas murales que representan a Santiago Matamoros y a San Martín. Posee un camarín decorado con cerámica turolense que sigue modelos valencianos, representando la historia de Judith, fechable hacia 1760. La imagen de la titular es una muy interesante talla gótica del siglo XIV, realizada en piedra arenisca policromada, que ha necesitado una compleja restauración. Del XVII poseía un San Onofre que fue robado. Coetáneo a la ermita es el retablo mayor, mientras que el dedicado a San Juan es algo posterior, de 1782. En 1963 se completó el conjunto de imágenes con un cuadro que representa la muerte de Santa Eulalia, obra de Agustín Alegre.
El ciclo festivo de Santa Eulalia gira alrededor de su patrona, la Virgen del Molino, con fama de milagrera, sobre todo en la sanación de herniados, lo que ha llevado a conocer a la Virgen con el nombre de “médica de los quebrados”. La hermandad bajo su advocación cuenta con unos 1.000 miembros. Cada 12 de febrero los casados celebran su fiesta, con la tradicional quema de la carrasca la víspera y reparto de vino y cacahuetes. A finales de junio la cofradía del Rocío de Teruel sube en romería a su santuario, uniéndose a ella los habitantes del pueblo, y alrededor del 22 de agosto tienen lugar las fiestas patronales donde la presencia del toro y la devoción a la Virgen comparten cartel. Por la mañana, durante el encierro, el valor se demuestra “corriendo” las vaquillas por las calles hasta la plaza de toros, inaugurada en 1980 con aforo para 3.000 personas; tras la novillada la carne de un animal se reserva para ser guisada a la pastora y degustada por todos en una comida de hermandad en la explanada del santuario de la Virgen del Molino, mientras que el resto se vende con el fin de recaudar fondos para sufragar la fiesta. Una corrida de rejones y la suelta de vaquillas en la plaza completan las actividades.
Aunque la mañana de San Juan (24 de junio) ya no se va a tomar la sanjuanada, los quintos siguen plantando el chopo el fin de semana más cercano.
Aquí nació Isidoro de Antillón y Marzo (1778-1814), jurisconsulto, geógrafo, historiador, naturalista y político.
DOCUMENTOS:
Descripción Santa Eulalia
Datos Revital
Fichas Fotografías
FOTOGRAFÍAS:
Santa Eulalia01
Santa Eulalia02
Santa Eulalia03
Santa Eulalia04
Santa Eulalia05
BIBLIOGRAFÍA:
BENITO MARTÍN, F. (1991), T. I, pp. 148-149.
BERGES SORIANO, M.l (1959), pp. 203-215.
BERGES SORIANO, M. (1980), pp. 109-112.
GUITART APARICIO, C. (1979), p. 148.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S. (1974), pp. 394-397.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S.o (1992b), pp. 187-197.
FUENTE
Web Instituto de Estudios Turolenses.