Patrimonio Torrelacárcel 

Está situado al final de un extenso piedemonte de conos aluviales de materiales detríticos situado al pie de sierra Palomera (Pico del Ruido, Peña Blanca), formando un plano inclinado ligeramente incidido por pequeñas ramblas que, casi paralelas, recogen las aguas de la sierra en momentos de lluvia, permaneciendo secas el resto del tiempo a causa de la fácil infiltración en las calizas y en los sedimentos sueltos del fondo de la depresión del Jiloca. Lo más destacado del término en cuanto a la vegetación se encuentra en la sierra Palomera, donde colonizando el piedemonte y la zona de cumbre encontramos un encinar mediterráneo, que llega a ocupar incluso las zonas más escarpadas.

La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles tal y como hoy se presenta es fruto de varias étapas constructivas. La primitiva iglesia era de nave única cubierta con bóveda de crucería sencilla y ábside rectangular. A comienzos del siglo XVI, se abrió una interesante portada con dos columnas estriadas flanqueando la entrada, un friso decorado con cánidos, róleos y un escudo portado por tenentes, mientras las jambas y la arquivolta se adornaron con grutescos. Posteriormente se le agregó una tosca imagen de piedra. En el siglo XVIII se le añadieron las naves laterales cubiertas con bóveda de arista, excepto una que presenta cúpula con linterna. La torre, a los pies, en el lado de la epístola, tiene dos cuerpos, el inferior abierto por un arco mediante una solución similar a las torres mudéjares de la ciudad de Teruel. Su interés estructural contrasta con la pobreza de los materiales con los que fue realizada, mampostería y tapial. El cuerpo de campanas octogonal en mampostería y ladrillo se añadió posteriormente. Ha sido recientemente remozada, ocultando los materiales originales bajo una capa de cemento.
La pieza más antigua que se guardaba en este templo es un Virgen románica, actualmente depositada en el Museo Diocesano de Teruel. Entre las obras del XVI destaca el retablo de San Jerónimo y San Pedro Mártir, influenciado por la escuela flamenca. Coetáneos pero de menor interés son el retablo de San Blas y el dedicado a la Virgen del Rosario. Posteriores son tanto el retablo de San Blas, del siglo XVII, aunque su imagen es ya del XVIII, como los de San José y San Juan Bautista. Del siglo XIX es el retablo neoclásico dedicado a la Virgen de los Ángeles.
Esta localidad posee una completa colección de orfebrería con piezas representativas de los diferentes estilos. Además de la cruz procesional gótica de mediados del XV, se guarda una amplia muestra piezas del siglo XVI, muestra de la evolución artística acaecida durante esa centuria, con piezas de comienzos de siglo que manifiestan la perduración del gótico, como un cáliz y un incensario, junto a otras ya plenamente renacentistas, como los cálices y la custodia de mediados del siglo XVI o la naveta de finales de siglo. La platería barroca se halla representada por un relicario del XVII.
Completa este magnífico conjunto dos relicarios de estilo rococó de la segunda mitad del XVIII.
El ayuntamiento, fechado 1791, posee en su piso inferior una lonja de dos vanos que en la actualidad aparecen tapiadas.
En sus calles se pueden apreciar varios caserones conportada de sillería datables en su mayor parte en el XVIII.
La ermita de San Agustín, datable en el siglo XVI, responde al modelo muy común de ermita con nave única cubierta con techumbre a dos aguas. En esta obra de profundo sabor local destaca el retablo pictórico dedicado al titular, que aparece sentado en una cátedra decorada con elementos renacentistas.
La ermita de San Roque es también de marcado carácter popular.
Santa Úrsula, de la que se guardan reliquias en la iglesia parroquial, y San Roque son los patronos de la localidad, celebrados el primer fin de semana de agosto. Al igual que en otros pueblos del valle del Jiloca los juegos tradicionales gozan de gran aceptación, organizándose campeonatos de estornija (entre equipos sólo de mujeres), calva y morra.
A 8 km del pueblo, ya en el término de Aguatón, se encuentra la ermita de la Virgen del Castillo, a la que se peregrina desde hace centurias. En mayo y en septiembre, esta vez junto a Singra, Torremocha, Camañas, Argente, Bueña, Visiedo y Aguatón, se acude a cantar los gozos a la Virgen, pidiéndole el agua que beneficie las cosechas, mientras que al regreso se completa la protección del campo, de tormentas y pedrisco, cantando ante el peirón de San Abdón y San Senén en el cerro de los Santos.
Hijo ilustre del lugar es Melchor de Navarra y Rocafull (1626-1691), de noble origen, que llegó a ser virrey del Perú.

DOCUMENTOS:
Descripción Torrelacárcel
Datos Revital
Fichas Fotografías

FOTOGRAFÍAS:
Torrelacárcel01
Torrelacárcel02

BIBLIOGRAFÍA:
BENITO MARTÍN, F. (1991), t. I, p. 158.
ESTERAS MARTÍN, C. (1980), t. I, pp. 113, 137, 174, 178, 179, 296; t. II, pp. 41, 94,
161, 169, 173, 178, 191, 203, 226, 276, 282.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S. (1971), pp. 50-51.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S. (1974), pp. 438-439.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S. (1976), p. 47.
ZAPATER GIL, A. (1986), pp. 2466-2469.
FUENTE
Web Instituto de Estudios Turolenses.

Última actualización de la web: