Patrimonio Valacloche 

Villa situada en un pequeño valle, junto a la margen derecha del río Camarena, bien alimentado por numerosos manantiales y por una amplia cuenca de recepción de agua procedente de la sierra de Javalambre. En su término predominan las formaciones de margas y yesos rojizos del Triásico superior (Keuper) cortadas profundamente por el río Camarena y sus ramblas afluentes. Las zonas altas están dominadas por las calizas y dolomías del Triásico medio y del Jurásico. El fondo del valle se caracteriza por una vegetación de sabinas, prolongación de las masas de esta vegetación presentes en la sierra de Javalambre, así como de encinares y pinares de laricio, a ambos lados del río.

Situado en una escarpada montaña, el castillo domina el caserío de este lugar, señorío laico de los Fernández de Heredia desde el siglo XIV. La fortificación, de gran extensión, posee una planta alargada en cuyos extremos aparecen, muy arruinados, una torre circular y un torreón cuadrado. En el centro del conjunto se eleva, también en mal estado, la que sin duda fue la torre principal. Conserva no obstante buenos lienzos de muralla ceñidos a la roca, que, como el resto, deben datar del siglo XIV.
El casco urbano de la población se asienta bajo el castillo, en la ladera meridional del cerro. La fuerte pendiente del enclave ha marcado su trazado urbano, basado en calles paralelas a las curvas de nivel situadas a distintas alturas, comunicadas entre sí mediante escasos callejones transversales de fuerte pendiente. La carretera de Cascante/Cubla a Camarena (C/ Juan Jiménez Quílez) y una reducida placeta sita junto a la Iglesia, articulan la población.
La iglesia de Nuestra Señora de Loreto es un templo construido en el siglo XVIII, de una nave cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos. La capilla mayor se decora con estucos de tema vegetal y cabecitas de serafines. La torre se compone de cuatro cuerpos, los tres inferiores cuadrados, siendo el primero de mampostería y los dos siguientes de ladrillo y con un vano por cada cara. El que remata la obra es del mismo material que los anteriores pero su planta es octogonal. La fachada fue rehecha en los años sesenta.
Valacloche conserva un interesante conjunto de arquitectura popular, con edificios
agrupados en irregulares y alargadas manzanas, construídas generalmente a caballo de dos calles. En la vía que discurre a una cota inferior se inserta la fachada principal, mientras que en la superior se abre una fachada secundaria o un patio posterior, según esté adosada o no la vivienda al aterrazamiento que conforma la red viaria. Esta última solución, poco frecuente en otros pueblos asentados en ladera, es la adoptada en varias construcciones de la calle de la Fuente, dando lugar a una estrecha franja de patios cerrados que dan luz a la parte trasera del edificio. En estos patios se puede apreciar bien la técnica constructiva (mampostería en planta baja, encofrados con tablonadas verticales en la primera y segunda y sistema de lajas con algún travesaño vertical de madera en la planta bajo cubiertas), enmascarada por enlucidos y encalados en las fachadas principales.
El edificio de mejor factura de los realizados con técnicas tradicionales se encuentra en la C/ Juan Jiménez Quílez nº 9. Tiene cuatro plantas, con fachadas de sillería de arenisca y alero donde se combinan teja y losa de piedra dispuestos verticalmente. Los abundantes y grandes vanos de la fachada principal, cubiertos por arco adintelado y enmarcados con sillares resaltados, tienen una disposición simétrica y equilibrada. El edificio contrasta con las viviendas contiguas, cuyos gruesos muros de mampostería enlucida se caracterizan por su sobriedad, escasez de vanos y rejería sencilla. En la casa que hace esquina se encuentra un curioso reloj de sol fechado en 1784.
En ciclo festivo de Valacloche tiene en Santa Quiteria, celebrada el domingo más próximo al 22 de mayo, uno de sus momentos más destacados. La organización de la fiesta corre a cargo de los clavarios, voluntarios y sin número fijo. El acto central consiste en la bendición del pan y el vino en el Ayuntamiento, antes de ser repartido entre los asistentes. El pan sobrante, tirado al aire y cogido al vuelo, es empleado por los mozos para hacer sopas con vino y azúcar.
La fiesta de la Virgen de Loreto, organizada por la hermandad homónima, se ha trasladado al penúltimo fin de semana de agosto. El último día se cocinan gachas en calderos de cobre para todo el pueblo, tradición gastronómica típica de gran parte de la comarca. Consiste en harina cocida removida con la que se consigue una masa espesa, generalmente acompañada con sardinas, bacalao u otras viandas.
El segundo domingo de mayo Valacloche comprate con Cascante del Río la romería a la Virgen de la Fuensanta de Villel, donde se cantan gozos a la Virgen.

DOCUMENTOS:
Descripción Valacloche
Datos Revital
Fichas Fotografías

FOTOGRAFÍAS:
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BIBLIOGRAFÍA:
BENITO MARTÍN, F. (1991), t. I, p. 189.
GUITART APARICIO, C. (1987), p. 71.
GUITART APARICIO, C. (1988), p. 170.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S. (1974), p. 456.
FUENTE
Web Instituto De Estudios Turolenses

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