Patrimonio Villastar 

Su término municipal se reparte entre las dos márgenes del valle del río Turia. Una serie de plataformas o muelas de calizas terciarias, con la cumbre plana y bordes escarpados y muy recortados, dominan sobre el valle principal y las ramblas afluentes (de La Escondilla, de La Cañada, del Molino). Estas discurren entre las arcillas rojizas del Mioceno de la fosa de Teruel, recogiendo en momentos de lluvia las aguas de las numerosas cárcavas que erosionan las laderas y que le dan un aspecto de paisaje agreste de zona semiárida. El valle del Turia presenta un amplio fondo plano correspondiente a la llanura de inundación, donde se instalan los cultivos de las huertas.

Destacan en el término las masas forestales de pino laricio que ocupan el sector de cabecera del barranco de la Cañada, mientras el resto del territorio está ocupado por un mosaico de cultivos y un matorral leñoso rastrero y abierto que ocupa sobre todo las zonas de materiales arcillosos.
De importancia excepcional es el santuario celtibérico en la montaña de Peñalba de Villastar. Se trata de un centro de culto al aire libre situado en una pared rocosa donde aparecieron una serie de inscripciones que indican un persistencia como lugar de culto a lo largo de distintas épocas. Debió estar dedicado al dios celta Lug, dios solar y fue lugar de peregrinación también en época romana e incluso cristiana. Gran parte de las inscripciones fueron extraídas por su descubridor, Joan Cabré, y llevadas a Barcelona.
En la actualidad muy pocas y en no muy buen estado de conservación se mantienen in situ.
En 1180 Alfonso II donó la alquería de Bellestar al caballero Martín Pérez, pasando después a manos de distintas órdenes militares. A kilómetro y medio de Villastar en el camino hacia Teruel se alza en una masía una torre defensiva, quizás del siglo XIII, realizada en tapial con ladrillos en las esquinas se corona por almenas y merlones abiertas con saeteras. Hasta tiempos recientes aún se conservan las ménsulas de madera que debían soportar una buharda del mismo material.
La iglesia de Santa Engracia reproduce el tipo habitual del siglo XVIII en la zona, con tres naves cubiertas, la central con bóveda de medio cañón con lunetos y las laterales con arista. La torre posee un primer tramo de cantería y un segundo ochavado realizado en ladrillo.
La ermita de San Antonio Abad es de una nave cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos y precedida de un atrio, que en la actualidad ha sido tapiado.
Santa Engracia y el Santo Cristo del Consuelo se celebran el fin de semana más cercano al 2 y 3 de mayo. Todavía se encarga de organizar y costear todos los actos del día del Santo Cristo "el que tiene la fiesta", voluntario al que ayudan sus familiares.
No se han perdido los bailes de "el chuzo" y "la bandera", que tienen lugar tras la misa del día de San Roque, santo al que se honra junto a San Joaquín el último fin de semana de agosto, recibiendo un premio el mejor bailador.
También se celebran la Candelaria, Santa Águeda y San Blas en febrero, y San Antonio Abad el mes anterior, cuando el cura recoge los alimentos que la gente entrega para proceder a una rifa cuyo dinero será para el santo.

DOCUMENTOS:
Descripción Villastar
Datos Revital
Fichas Fotografías

FOTOGRAFÍAS:
Villastar01
Villastar02
Villastar03

BIBLIOGRAFÍA

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FUENTE
Web Instituto De Estudios Turolenses

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