Patrimonio Visiedo 

La superficie erosiva que se extiende desde la zona de Perales de Alfambra hacia Lidón y Argente, nivelando los materiales jurásicos del borde suroriental de la unidad montañosa de Palomera-Lidón, a la que se conoce como los Llanos de Visiedo, dado que esta localidad ocupa la zona de mayor amplitud. Esta superficie se mantiene a alturas en torno a los 1.150-1.200 m, resaltando algunas lomas, como las existentes al sur de la población (Santa Bárbara, Mojón Alto), formándose algunas zonas más deprimidas, como la suave hoya en la que se encuentra Visiedo, de fondo arenoso y arcilloso. Dicha conformación se debe tanto a su sustrato geológico (Facies Purbeck del Jurásico terminal) como a las acumulaciones cuaternarias que tapizan parte de su fondo.

Estas acumulaciones, provenientes de las sierras calcáreas que cierran la pequeña depresión por el este (San Cristóbal, Cabeza Gorda), está recorrida por la rambla de la Hoz. Lo más característico del término son las grandes extensiones de cultivos, que en las zonas más elevadas son sustituidos por un matorral de aliagas y erizón.
Tras el saqueo sufrido por la población en 1363, durante la invasión castellana, se hizo necesario la fortificar la localidad, cuya situación en un amplio llano no ayudaba demasiado a su defensa. Se construyó así un castillo-refugio, a las afueras de la población, consistente en un recinto murado de planta cuadrada con una torre en cada esquina. De las torres, una casi ha desaparecido, otras dos han perdido cierta altura, conservándose casi integra la torre principal, realizada en mejor piedra. A pesar de utilizarse hoy como paridera, se trata de uno de los más representativos castillos-refugio que se construyeron en la turbulenta segunda mitad del siglo XIV.
La iglesia de San Pedro es un buen ejemplo de las iglesias construidas por Regiones Devastadas tras la guerra civil. La anterior quedó destruida al instalar los sublevados un polvorín en ella. El nuevo templo es de una nave, realizada en ladrillo, aunque al exterior se recubre con piedra, salvo en los esquinales lo que dota al templo de un curioso contraste. La torre, levantada junto a la nave del evangelio, la forman dos cuerpos, el primero cuadrado y octogonal el campanario. El interior conserva las imágenes de San Abdón y San Semén, del siglo XVIII, protagonistas en el dance como libradores del apedreo. También conserva el brazo del Padre Selleres, que concita gran devoción.
El antiguo ayuntamiento, fechado en 1662, seguía el tipo habitual de consistorio turolense, con lonja abierta en este caso por tres arcos de medio punto. En 1982 fue sustituido por una construcción de nueva planta.
Juanto al pueblo se encuentra la ermita de la Virgen del Carmen, también del siglo XVIII, con una nave cubierta por bóveda de arista en un tramo y techo plano en el de entrada, fruto del cerramiento del pórtico original. Guarda una interesante imagen de la Virgen del Rosario realizada en el siglo XVI.
Junto a la carretera de Lidón se encuentra la sencilla ermita dieciochesca de Santa Ana, hoy en ruinas, que poseía una nave cubierta con techumbre a dos aguas.
Distante 3 km. de la población, sobre una colina sitada junto a la carretera a Camañas, se alza la ermita de Santa Bárbara, cuya imagen titular fue robada en los años ochenta.
Además de los numerosos, peirones cabe señalar la existencia de una cruz cubierta, uno de los pocos ejemplos de esta tipología de carácter devocional existente en la provincia de Teruel, aunque ha perdido la cruz, que poseía en su base decoraciones escultóricas.
De planta cuadrada, cuatro columnas octogonales sostienen una cubierta de madera a cuatro aguas. Ha sido recientemente restaurada.
Aunque en el conjunto de la provincia de Teruel se ha documentado la existencia de treinta dances, Visiedo es uno de los pocos lugares en que se sigue representando cada cinco años, tras su recuperación en 1981. Esta tradición, propia del folklore aragonés, se dedica aquí a los santos de la piedra, los copatronos San Abdón y San Senén, aunque ya no en mayo para proteger las cosechas de los apedreos sino el último fin de semana de agosto, coincidiendo con las fiestas de verano, lo que demuestra la pérdida de su motivación religiosa en favor de la festiva y la social. Tras la misa y la procesión con los santos, que se detiene varias veces para que los ocho danzantes bailen y se canten los gozos, se termina en la plaza de la Iglesia, donde tiene lugar el dance, estructurado según el siguiente esquema: diálogos entre el mayoral y el rabadán; diálogos entre el ángel y el diablo; dichos del rabadán sobre lo ocurrido en el pueblo durante el año; vida de los santos y despedida por el abanderado, intercalándose entre estas partes, propias del teatro popular, la música y los bailes (de palos, de palos y "corbeteras", de espadas y "corbeteras", etc.). Aunque tras su recuperación también se han modificado, además de la fecha, parte del vestuario, alguna mudanza y se han acortado los textos, el pueblo entero sigue siendo el actor y el público al mismo tiempo y es él quien da sentido a la representación.
Además del dance, en las fiestas de verano se va en romería a la ermita de Santa
Bárbara, cantando los extensísimos gozos a la santa, y cabe mencionarse también que los días festivos se inician con la puesta del pañuelo al peirón de los mozos, uno de los muchos que tiene el término.
El 29 de junio es fiesta local dedicada al, asimismo patrón, San Pedro mártir. También es patrón San Antón (16 al 18 de enero), fiesta en la que aparte de las tradicionales hogueras por barrios los mozos y quintos se disfrazan y en un carro engalanado recorren las casas pidiendo torta, longaniza y vino, que luego se reparten en el baile. Se han perdido el baile del "chapirón" y el de las "varas", que tenían lugar el día 17 por la tarde.
Otras celebraciones tradicionales son San Isidro (15 de mayo), cuando se cubre el suelo de la calle homónima con hierbabuena, además de Semana Santa, cuando los niños junto al cura recorren el vecindario pidiendo el "huevo", después de bendecir la casa y dejar allí una vela, organizando con ello una merienda.
Desde siempre la encargada de organizar las fiestas de todo el año es una comisión formada por dos mozos, dos mozas y dos hombres casados.

DOCUMENTOS:
Descripción Visiedo
Datos Revital
Fichas Fotografías

FOTOGRAFÍAS:
Visiedo01
Visiedo02


BIBLIOGRAFÍA

BENITO MARTÍN, F. (1991), t. I, p. 165.
GUITART APARICIO, C. (1986), t. II, p. 134.
GUITART APARICIO, C. (1987), p. 75.
SEBASTIÁN LÓPEZ, S. (1974), p. 500.
FUENTE
Web Instituto De Estudios Turolenses

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