Desde la Plaza Mayor surge una desviación hacia el Portal del Agua, que propicia una apertura visual de la calle. En el entorno, en el que aparece la cara interior de la puerta y los torreones de la muralla de la Engarrada, constituye uno de los rincones más agradables del conjunto. Enfrente se origina un avance de la calle hacia el que se asoma la elevada fachada del Mesón de la Comunidad con cinco alturas llenas de cuerpos volados, balcones, rejería, etc. Se produce un efecto de cierre realzados por el vuelos d elos pisos superiores con el remate de los aleros. Mirando haci arriba, las paredes parecen cerrarse sobre ti.
La arquitectura popular conservada compone un marco homogéneo a los lardo de todo él.