Su patrimonio urbanístico y natural son los reclamos principales para todo visitante. La gastronomía es también un motivo de disfrute para el que desee gastar su tiempo de comensal en el lugar. Está compuesta de platos fuertes que ayudan a soportar tradicionalmente el frío de estas tierras. Las migas con uva, las sopas de ajo, las sopas tostadas, las conservas de cerdo, el cordero a la pastora, los huevos con jamón, la trucha... son algunos de los platos a mencionar. Las 'Almohábanas de Benz Razin' es uno de los postres más típicos.