Adentrándonos en el término municipal de Ojos Negros, y cruzando su casco urbano, se accede a otra zona del municipio que presenta una alta loma presidida por un molino de viento restaurado que se ha convertido en uno de los símbolos de la localidad. Más allá del molino, comienza el barrio minero.
Este molino de viento es único en la Comunidad Autónoma de Aragón, por sus características, y ha sido restaurado y preparado para moler. Desde su mirador, se aprecia parte del Valle del Jiloca. Se puede visitar el molino y ver su funcionamiento, pero cumpliendo un horario y las normas de seguridad, tales como la principal, que no permite a más de 10 personas en planta y avisa sobre guardar una distancia de seguridad con respecto a la maquinaria en funcionamiento.